Historia
Un hombre del mar
Un hombre del mar
Arturo Prat Chacón nació un día 3 de abril en el año 1848, en una pequeña la localidad cerca de Chillán, a los 8 años ingresó a la escuela y se destacó por ser un muy buen estudiante, a los 10 años entró a la escuela Naval, pues su familia no tenía mucho dinero y esta escuela era gratuita, a los 12 ya estaba a bordo de la Esmerarla, el mismo barco en el que moriría años después, en el conocido Combate Naval de Iquique.
Como ya te comentamos, Arturo Prat es un personaje muy recordado, pues participó en una batalla que era parte de la Guerra del Pacífico, en este enfrentamiento pelearon Perú, Bolivia y Chile, por los territorios del norte, principalmente en el desierto de Atacama.
Además de ser oficial de la marina Prat estudió derecho en la universidad, en 1873 siendo ya un capitán de la marina se casó y tuvo 3 hijos, su familia hubiese preferido que se dedicara a la labor de abogado, pero Prat prefirió la armada, así que durante mucho tiempo hizo trabajo de oficina en la institución, en 1879 la historia cambiaría, pues con Chile en guerra todos los militares debían estar dispuestos a pelear.
Un 21 de mayo fue el día en Prat y su flora combatieron con la armada peruana, y donde al fin tuvo la oportunidad de mostrar lo aprendido en la escuela naval, pero se dice que con escasos recursos que finalmente resultaron con la derrota de Chile. A pesar de ello Prat es recordado por haber luchado hasta el final y no haberse dado por vencido, pero no fue el único que dio su vida en la batalla, además murieron muchos soldados que estaban a su mando, y también hombres de las naves enemigas, todo esto porque los limites de los territorios de los tres países no estaban bien delimitados y Chile aprovechaba la mayor parte de los recursos de estos, en un momento en que Bolivia y Perú tenían muchas dificultades económicas. A pesar de ello los tres países pelearon con valor y Prat se convirtió en un héroe no por sus triunfos, sino por la valerosidad que describen los relatos sobre él.
Fuente: www.icarito.cl
Costumbres
Las Costumbres
Las costumbres son una práctica o tradición de una sociedad o comunidad que se realiza cotidianamente y se transforma en algo fundamental de hacer, para convertirse en algo que puede distinguir a una persona, comunidad o nación, siendo uno de los elementos que llega a definirlo. Las costumbres no son algo vigilado, ni regulado, sino que surgen en la sociedad de manera natural y espontánea, por ejemplo algunas fiestas, surgen a partir de que en algún momento alguien las comenzó de hacer de manera cotidiana, para convertirse luego en un hábito permanente. Por ejemplo hacer asados familiares, bailar cueca en las fiestas patrias, las fiestas locales como la Tapati de Isla de Pascua y la Tirana en el norte de Chile, son celebradas año a año. Existen otras costumbres más específicas que caracterizan a las familias de lugares determinados por ejemplo que el Padre de familia se siente de cabecera en la mesa, o que sea a él a quien se le sirva primero la comida.
Las costumbres pueden estar relacionados también con el acostumbrase o el acostumbramiento, como ver la televisión a determinada hora, o comer en cierto lugar, así como también pueden ser creaciones humanas que son pegajosas y que otras personas las repiten, por ejemplo los refranes, las frases típicas, los dichos, con el tiempo son usados como hábitos y caracterizan la identidad personal y grupal.
No siempre las costumbres son positivas, pues hay hábitos negativos, aunque siempre se deben mirar desde el punto de vista de la diversidad cultural, existen algunos que son prohibidos como la caza de animales por diversión. Las costumbres también son herencias familiares y por lo mismo es importante que estas sean positivas y favorezcan la convivencia y la comunidad, como las fiestas, las comidas, los dichos, las payas, los juegos, que hacen más rico el provenir humano y su medio cultural.
Fuente: www.icarito.cl
El comercio Marítimo en el Mar Mediterráneo, un mundo de Ánforas
Sabías que la navegación en el Mar Mediterráneo era peligrosa principalmente a causa de los piratas, pero también debido al clima riguroso, los mapas pobres o las embarcaciones deficientes. Sólo con la llegada de Augusto y la Pax Romana, se fortaleció una armada y los piratas fueron literalmente eliminados, así el comercio floreció y muchos puertos crecieron.

Desde antes del nacimiento del Imperio Romano, las diversas culturas mediterráneas, sabían de la importancia del comercio marítimo, ya que todas debían de suministrar a sus capitales, los recursos básicos para su desarrollo, desde suministros de alimentos hasta minerales valiosos. Estos llegaban desde varias partes del mediterráneo, como por ejemplo el hierro, cobre y estaño desde Inglaterra, oro y plata desde España. También se compraban artículos de lujo, que solo estaban al alcance de los más ricos: se traía seda desde la lejana China, algodón y pimienta desde India, vidrio de Fenicia, marfil y animales salvajes desde África. Además, se importaba aceite de oliva desde España, vino desde Grecia, alfarería desde el norte de África, papiro desde Egipto, y esclavos desde todas partes del imperio.
Incluso hoy conocemos algunos de las principales rutas marítimas, y su duración, siempre que nada afectara su viaje, búscalas en algún mapa del mediterráneo y recorre con ella los viajes de este mundo antiguo, por ejemplo desde Pozzuoli a Alejandría 9 días; desde Alejandría hasta Marsella, 30 días; desde Gades hasta Ostia 7 días y desde la Hispania Citerior hasta Ostia unos 4 días. Recuerda que estos viajes quedaban suspendidos desde mediados de noviembre hasta mediados de marzo, donde los vientos hacían peligrar las embarcaciones y con ellas las vidas y productos que transportaban.
En general los barcos pertenecían a personas específicas que además eran dueños de los muelles. Aunque sólo cubrían unos 60 kilómetros por día, eran barcos suficientemente rápidos, algo necesario debido al peligro que representaban los piratas. Por eso, en ocasiones, el comerciante se veía obligado a contratar protección para salvaguardar su valiosa carga. Según el tamaño podía transportar de 70 a 350 toneladas, es decir de 3.000 a 10.000 ánforas. Los barcos destinados a pasajeros, podían recibir hasta 600 personas.
El término ánfora se designa un contenedor abundantemente utilizado en toda la antigüedad para comercial con productos alimenticios líquidos. Su forma tiene unas características fundamentales, la boca estrecha y dos asas robustas. A pesar de que las ánforas se fabricaron en muchos puntos del Mediterráneo, el proceso seguido para hacerlo no varió demasiado de un sitio a otro, eran elaboradas por partes, y se unían para cocerlas posteriormente. Una vez cocida el ánfora es llenada con aquello para lo que había sido fabricada por ejemplo aceite o vino. La porosidad de la arcilla hacía necesario someter a las ánforas a un proceso de impermeabilización consistente en la impregnación de las paredes internas con resinas vegetales: es el caso de las que iban a contener vino.
Fuente: www.icarito.cl
Sociedad mestiza en la actualidad.
De vuelta a los orígenes, preguntas sobre nuestra sociedad Mestiza
Un tema que en los últimos años ha retenido la atención los pensadores Americanos, es la identidad latinoamericana, la cual ha sido el centro de muchos encuentros y desencuentros en el campo de las ideas. Desde luego, la pregunta por dicha identidad pasa siempre por el reconocimiento de una formación histórica compartida, pero con ésta, de una herencia cultural llena de matices regionales marcados, entre otras cosas, por diferencias de lo mestizo presente en cada una de ellas.
La construcción y la función de categorías raciales en la sociedad española colonial crearon una situación única para aquellos considerados mestizos. La clasificación de mestizo era bastante flexible y permitía moverse de esta categoría como resultado de la condición económica o social. El término mestizo permitió que los españoles distinguieran entre los de sangre española y los indios y al mismo tiempo, les permitió mantener cierta distancia y un estado social superior sobre los mestizos. Haber construido socialmente y desarrollado funcionalmente la categoría racial del mestizo, afectó a la organización de las oportunidades económicas y sociales de sus miembros y fue creado para mantener el poder contralor del español dentro de la jerarquía social colonial.
En nuestro continente, hay diferentes culturas. Decimos que los chilenos son así, o los cubanos de esa forma, y esto no nos deja relacionarnos bien con otras culturas. Tenemos prejuicios favor o en contra de la otra cultura. O hemos sido víctimas de los prejuicios y hemos sido protagonistas de la discriminación hacia otras culturas. Pero esto no debe ser así. Las diferentes culturas enseñan cosas distintas. Cada una aporta lo mejor de sí. Es muy importante que aprendamos a respetar a los que son diferentes, a abrirnos a conocer a los demás, no importando el apellido o la cultura de donde vengan.
Sobre todo en Latinoamérica, se ha visto injusticias cometidas con algunos grupos culturales indígenas. Todos somos personas y cada uno tiene algo maravilloso que entregar. Como cifras provechosas y de aproximación, puede decirse que los mestizos constituyen la mayoría de las poblaciones de Chile (90%), Colombia (58%), Ecuador (65%), El Salvador (94%), Honduras(90%), México (60%), Nicaragua (69%), Panamá (70%),Paraguay (95%) y Venezuela (67%). En otros países latinoamericanos donde mestizos no constituyen la mayoría, no obstante representan una importante porción de sus poblaciones; Argentina (13%), Belice (44%), Bolivia (30%), Brasil (aprox. 12%), Uruguay (8%), Perú (37%).
Fuente: www.icarito.cl
Confecciona una muñeca mapuche
Las mujeres mapuches usan un chamal o küpam, que es una especie de túnica de color negro que envuelve todo el cuerpo. En la cintura, se ponen una faja o trarihue y sobre el vestido una gran manta o ükülla. En la cabeza usan un pañuelo conocido como munulonco y en el pecho se ponen el adorno conocido como trapelacucha. A continuación, te invitamos a confeccionar una muñeca mapuche.
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